Captura y Suelta = Vida

Ya estás convencido de la importancia y beneficios del  CAPTURA Y SUELTA, y lo practicas; pero ¿sabes que muchos peces no logran sobrevivir por un trato y manejo inadecuados?.

He aquí unos consejos para garantizar al máximo la supervivencia de nuestras valiosas capturas.

Luchando con el pez

Menos del 7% de los juveniles de salmón retornan como adultos de desove. Por ello es vital que el pescador trate con mimo a sus capturas para asegurar el éxito del ciclo reproductor.

Tu equipo debe ser suficientemente fuerte para dominar al pez sin prolongar la pelea en exceso. La regla general de un minuto de lucha por libra de peso de pez, te da una idea aproximada.

Usa el tippet más grueso que puedas. El salmón no es receloso con un leader muy visible.

Lucha con el pez manteniendo siempre la caña en una posición baja para asegurar una presión lateral que lo fuerce a nadar.

Sácalo de la corriente llevándolo a aguas más tranquilas y manteniéndote río abajo del pez. Esto le obliga  a luchar contra tu equipo y además con la corriente, mientras que si dejas que el pez se descuelgue por debajo de ti, serás tú quien tenga que luchar contra el pez y la corriente.

No alargues la batalla innecesariamente y una vez dominado el pez, arrímalo enseguida hacia la orilla para agarrarlo con la mano o ensalabrarlo.

 Cobrando el pez

Hay investigaciones que atestiguan que,  mantener un salmón fuera del agua aunque sea por un corto período de tiempo -como por ejemplo el de hacer una foto-, reduce significativamente sus posibilidades de supervivencia.

Mantén siempre el salmón en el agua.

Nunca lo levantes por la cola verticalmente ya que puedes dañar sus tendones.

Sujétalo por la barriga mientras lo manejas incluso dentro del agua.

Hay que evitar varar al pez arrastrándolo a tierra y usar si es posible una red de malla sin nudos para no dañar su mucosa que es su barrera de protección contra infecciones fúngicas, parásitos y otras enfermedades.

Si no dispones de red, acércalo a aguas poco profundas y agárralo por la horquilla de la cola de manera que tu pulgar esté apuntando hacia la cabeza del pez.

Maneja siempre al salmón con las manos húmedas, o usa guantes de algodón mojados cuando extraigas el anzuelo ya sea con la mano o con fórceps apropiados.

Si el anzuelo estuviera profundamente clavado, debes cortar el hilo cerca del anzuelo ya que así es más probable que el pez sobreviva. Evita mientras apretar demasiado al pez o sujetarlo por las agallas.

Soltando y reanimando al pez

Después de extraer el anzuelo o cortar el leader y dejar el anzuelo o la mosca en la boca del pez, debes sostener al salmón en el agua encarado a la corriente para permitir que el oxígeno sea absorbido por sus agallas.

Dale el tiempo suficiente para que se recupere sujetándolo suavemente hasta que sea capaz de marcharse nadando vigorosamente. Lo notarás cuando empieces a sentirlo contonearse y coletear.

Si has soltado al pez y éste se vuelve panza arriba, cógelo y vuelve a ponerlo de cara a la corriente para que se oxigene más.

Evita pesar al pez salvo que dispongas de una red adecuada con báscula.

Una cinta métrica o unas marcas en el bastón de vadeo pueden servir como referencia.

Otra alternativa si no se dispone de cinta métrica o referencia alguna, es usar un trozo de monofilamento para medir el pez haciendo en el hilo un primer nudo que indique su longitud total desde la horquilla de la cola hasta el morro, y otro segundo nudo que marque la dimensión de su contorno.

Con los anteriores datos y mediante la siguiente fórmula, puedes averiguar con bastante precisión el peso de tu captura:

Contorno x contorno x longitud (en pulgadas): 800 = peso en libras

Posibilidades de supervivencia de los salmones soltados.

El índice de supervivencia es mayor con temperaturas de agua inferiores a 20ºC, de ahí la necesidad de dominar y devolver al pez al agua lo antes posible en los meses de verano.

Numerosas fundaciones pesqueras  han llevado a cabo importantes investigaciones que demuestran que el porcentaje de supervivencia de los peces capturados y posteriormente soltados, es cercano al 100% cuando se practican y aplican los anteriores consejos.

El éxito en la freza y la viabilidad de las puestas no se ven afectados en los salmones capturados y soltados a finales de otoño si se han seguido las  directrices expuestas. Los peces se recuperan sin problema dentro de las veinticuatro o cuarenta y ocho horas siguientes a su captura siendo capaces de hacer su puesta con éxito.

César García

 

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